21 may. 2019

El sol en el cristal

Es posible que durante las mañanas, al transitar de Oeste a Este el Sol impacte nuestros cristales; y es en esos momentos que la luz nos confronta, cuando vemos mejor la suciedad atrapada en los mismos. No nos percatábamos antes, pero ahora, con los rayos del sol que literalmente penetran hasta el interior del vehículo, apreciamos las fallas, las manchas, la suciedad y hasta las grietas de nuestro cristal. Sucede lo mismo con nuestro carácter. La Palabra de Dios es lámpara a nuestros piés y lumbrera a nuestro camino (Sal 119:105), y no es hasta que la luz de las Escrituras nos confronta que somos capaces de ver nuestro pecado, nuestras fallas, las manchas de nuestro carácter y la suciedad de nuestro corazón. Seremos incluso capaces de identificar peligrosas grietas en nosotros, que de no ser atendidas provocarán roturas irreparables.

Y al igual que nos sucede con la luz del sol en los cristales del vehiculo, a veces pensamos que el sucio que ahora es evidente, se trata de la parte exterior y activamos los mecanismos para corregir el problema: el limpiavidrios y el chorro de agua automático. Sin embargo, muchas veces el problema no es externo, sino desde dentro del cristal, como en nuestras vidas: El problema es desde dentro, desde nuestro corazón, y no podemos nosotros mismos, no somos capaces de limpiar el cristal por dentro, con nuestra propias manos, sin empeorarlo; por eso es que antes de ser aplicada fuera, el agua la necesito dentro. La Biblia es como agua fresca que limpia nuestras conductas. Si de repente no hay agua, el limpiavidrios empeorará la situación. Sin la Palabra de Dios, solo con soluciones humanistas y sicológicas orientadas al conductismo no podremos solucionar el problema.

Pero, la realidad es que a veces no podemos hacerlo y continuar nuestro camino. Necesitamos detenernos, hacernos a un lado en la carretera para limpiar, desde dentro, el desastre de nuestro cristal. A veces no podremos nosotros mismos, y entonces será momento de buscar ayuda, de dejarnos ayudar por otros, de recibir consejo. El ejercicio de la humildad comienza por reconocer la ayuda de otros en este proceso de limpieza por la Palabra de Dios.

Sal 119:27-28 Hazme entender el camino de tus mandamientos, Para que medite en tus maravillas. (28) Se deshace mi alma de ansiedad; Susténtame según tu palabra.

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18 may. 2019

¡QUE RESPONDA LA BIBLIA!: ¿Qué son los apócrifos y por que no se encuentran estos libros en la Biblia protestante?

Para hablar de los libros apócrifos debemos primero hablar del Canon de las Escrituras, pues aunque en su sentido original "apócrifos" significó cosas ocultas, secretas, en el nivel práctico la palabra se ha considerado como "no canónico". El canon es el consenso para identificar a los libros inspirados. Me gusta decir "identificar", no "definir", porque la autoridad canónica no la otorga el hombre. La autoridad canónica de Las Escrituras es intrínseca, la posee ella misma desde el momento justo en que se escribieron. El desafío del hombre es discernir entre tanta literatura agregada, espuria, pretenciosa, que ha querido colocarse durante la historia a la par de los escritos de los santos hombres de Dios que fueron inspirados por el Espíritu Santo. El consentimiento de ese discernimiento es el que llamamos canon de Las Escrituras.

Este canon en lo que concierne al Antiguo Testamento se mantuvo inalterable, y aunque en el período intertestamentario se tenía conciencia de que el oficio profético estaba suspendido, la realidad es que la historia transcurría y debía ser registrada. Los hombres no cesaron de pensar ni de poner sus pensamientos por escrito, y fue así como surgió una extensa colección literaria que fue utilizada tanto por judíos como por cristianos.

Lo habitual ha sido agrupar estos escritos en dos clasificaciones; los apócrifos y los seudoepígrafos. Los primeros incluyen libros que llegaron a ser colocados junto a escritos canónicos del Antiguo Testamento en varios manuscritos de la Septuaginta, la famosa traducción griega de los textos hebreos del Antiguo Testamento; septuaginta por los famosos setenta y dos eruditos judíos (6 de cada una de las 12 tribus de Israel), que trabajaron para traducir el texto hebreo; pero siempre se aclaró que no eran inspirados. Estos libros nunca fueron vistos como Escritura, ni por los judíos ni por la iglesia del 1er siglo. La primera vez que se incluyen en la Biblia fue en el año 404 d.C, pero se creía y se decía que “no eran parte del canon,” sino que podían ser útiles para beneficio intelectual de los creyentes. O sea, NO tienen la misma autoridad que los demás libros. No obstante, cuando las Escrituras griegas fueron traducidas al latín, esos libros adicionales fueron conservados, y la mayoría de ellos fueron declarados parte de las Escrituras por el Concilio de Trento (1546) como respuesta a la avanzada de la reforma protestante a manos de Lutero, quien se había encargado junto con otros reformadores, de traducir los libros canonicamente oficiales y excluir de ese esfuerzo a los apócrifos. Algunos de estos escritos justifican algunas enseñanzas de los catolicoromanos, como las oraciones por los muertos, las indulgencias, la justificación por obras, enseñanzas que no están en la Biblia. Para los católicos, la iglesia tiene la autoridad de decir qué libros son Escritura, para los cristianos protestantes Dios es quien habla y nos dice cuáles libros son inspirados por Él.

Finalmente, el término "seudoepígrafo" designa específicamente a escritos seudónimos dado que sus verdaderos autores son desconocidos. Al aparecer en una época en la que el testimonio profético había cesado, estos escritos ganaron popularidad siendo adornados con los nombres de personajes notables de los tiempos bíblicos. Una perniciosa labor de la critica racionalista del s.XIX fue calificar muchos libros como pseudoepígrafos ante la menor duda de su autoría general, restándole valor al canon bíblico.

Ahora bien, ¿Por qué los libros apócrifos no deben ser considerados autoritativos? Primero, ellos mismos dicen no ser autoritativos; de hecho, en 1Mac 4:46; 9:27; 14:41, que es un libro apócrifo, se da constancia de esto. Segundo, no eran considerados como inspirados por los judíos; siendo los traductores masoretas los primeros en designarles unicamente un valor literario y culturarl, no inspirado. Tercero, no eran considerados como Escritura por Jesús o los apóstoles; no existiendo ninguna referencia de ellos en boca de los apostoles o del Señor; y cuarto, contienen enseñanzas que contradicen las enseñanzas de la Biblia.

La lista de libros apócrifos está clasificada en libros históricos, de ficción, sapienciales, apocalípticos, generales, filosóficos, apologéticos y misceláneos:

Libros históricos
1 Esdras
1 Macabeos
2 Macabeos

Libros de ficción
Tobías
Judith

Libros Sapienciales
Eclesiástico, o Sabiduría de Jesús Ben Siró.
La Sabiduría de Salomón.
Pirke Aboth o Dichos de los Padres.

Libros Apocalípticos
El Libro de Enoc.
El Apocalipsis de Baruc.
La Asunción de Moisés.
El Apocalipsis de Esdras

Libros Generales
Jubileos.
Los Oráculos Sibilinos.
Salmos de Salomón.
Los Testamentos de los Doce Patriarcas.

Libros Filosóficos
4 Macabeos

Libros Apologéticos
3 Macabeos
Carta de Aristeas

Libros Misceláneos
El Libro de Baruc
La Epístola de Jeremías
La Oración de Azadas (Abednego)
El Canto de los Tres Santos Jóvenes
La Historia de Susana (Daniel 13)
Bel y el dragón (Daniel 14)
La Oración de Manasés.

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14 may. 2019

¡QUE RESPONDA LA BIBLIA!: ¿Por qué se contó como pecado a David el haber censado al pueblo de Israel? ¿Quién incitó a David a hacer el censo, Dios o Satanás? 2Sam 24, 1Cro 21

Según Exodo 30, censar a las personas o contar a las personas tenía una implicación particular con respecto al reconocimiento de Dios sobre el pueblo: ellos tenían que ofrendar por el rescate de su propia persona al ser contados, una ofrenda por expiación dice la porción en Exo 30, al momento de ser contados. De manera que había una relación directa en el reconocimiento de Jehová durante el proceso, y ninguna otra razón que no fuera esta debía mover un censo, o bien este aspecto no podía ser pasado por alto al llevarse a cabo un censo. Él era el Dios y Soberano sobre toda la nación de Israel, sin embargo cuando David ordenó el censo no vemos que se colectó la ofrenda para expiación, y solo fueron contados hombres fuertes que sacaban espada, hombres valientes de guerra dice el texto en 2Sam 24.

Esto revelaba un interés incorrecto en David. Pareciera que el pecado de orgullo por el número de sus hombres de a caballo y hombres de guerra llevó a David a entender que sus victorias habían descansado o descansarían en su fuerza y no en las de Jehová. De hecho, sus capitanes fueron más temerosos que el mismo David al objetar la orden, sin embargo David prevaleció. El censo se tomó como pecado por el orgullo del corazón de David, el cual fue incitado por Satanás, según 1Cro 21:1 "Pero Satanás se levantó contra Israel, e incitó a David a que hiciese censo de Israel". La tradicional confusión con este evento se da a raiz del texto en 2Sam 24 donde leemos "Volvió a encenderse la ira de Jehová contra Israel, e incitó a David contra ellos a que dijese: Ve, haz un censo de Israel y de Judá".

Realmente no hay mucha dificultad en lectura rápida para concluir que fue Jehová mismo, en Su ira, quien incitó a David contra ellos. Sin embargo, en el hebreo original en esta porción el verbo incitar סוּת [sûth] (sooth: tentar, mover, persuadir, provocar) no tiene sujeto. Existe un objeto de la acción: el corazón de David, pero no vemos quien realiza la acción. Bien pudiera entonces decirse: "Volvió a encenderse la ira de Jehová contra Israel, y el corazón de David fue incitado contra ellos a que dijese: Ve, haz un censo de Israel y de Judá". Si gramaticalmente entendemos esto, no es dificil construir entonces la pregunta: ¿Quién lo incitó?, y como no tenemos esa respuesta en 2Sam debemos ir a algun texto paralelo. Resulta que lo tenemos en 1Cro y allí sí dice claramente que Satanás incitó a David a hacer el censo.

Fue Satanás quien movió orgullo para no observar las directrices dadas antes por Jehová a la hora de censar al pueblo. Claro, tampoco es difícil entender, conociendo la historia de Job, que no hay daño que el enemigo de las almas desee hacer a los justos de Jehová para lo cual no requiera la permisión del Altísimo; de forma que si aun no estás conforme con la explicación gramatical, debemos entender que aun si en Samuel viéramos claramente que fue Jehová en Su ira quien incitó a David, no hay discrepancia con 1Cro porque en esa ira Jehová Dios pudo haber utilizado a Satanás contra los hijos de Israel, y permitir que este incitara a David a hacer el censo. No obstante, al estar más claro en 1Cro nos quedamos con esta respuesta bíblica a la pregunta: Satanás lo hizo.

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3 abr. 2018

¡QUE RESPONDA LA BIBLIA!: ¿Con quién se casó Caín?

Sabemos que fue con una mujer. Ahora, de dónde haya sido esa mujer, esa es la pregunta. En Gen 4, específicamente v.9 en adelante, leemos que luego del primer asesinato, Caín fue desterrado y condenado a andar errante y a ser extranjero sobre la tierra, donde quiera que este se encontrara. De hecho, fundó una ciudad llamada Enoc, pero aún de esta debió haber salido como errante y extranjero porque esa era su sentencia.

Ese nombre de la ciudad vino por su hijo, concebido en tierra de Nod, al oriente de Edén. Y este Enoc se casó y tuvo a Irad, y este a Mehujael, y este a Metusael, y este a Lamec. Y de Lamec se dice incluso que tomó dos mujeres. Entonces, ¿Por qué no es una dificultad pensar en las mujeres de Enoc, de Irad, de Mehujael, de Metusael y de Lamec? Porque aunque la Biblia no lo dice, nosotros entendemos e inferimos que las generaciones previas o contemporáneas a estas personas tuvieron hijas, y todos estos primeros hombres se casaron con sobrinas y con hermanas. La Biblia no nos dice esto, pero lo inferimos sin problema.

¿Por qué no podemos inferirlo igualmente acerca de Caín? Posiblemente se nos dificulta porque Caín fue el primer hijo, y al entender que lo fue, también entendemos que no existían otros seres humanos, de donde debía haber salido la mujer con la cual engendró a Enoc, pero una simple comprensión del relato bíblico en términos de fechas y datación de hechos nos debe incluso decir que mientras Caín y Abel crecían, Adán y Eva pudieron estar teniendo hijos e hijas sucesivos. Al ser Caín y Abel los dos primeros hijos de Adán y Eva, protagonistas de los eventos revelados de esta manera al escritor del Génesis, no se mencionaron los nombres de sus hermanos y hermanas; pero no hay nada que impidiera a Adán y a Eva continuar procreando mientras estos hijos crecían hasta convertirse en los hombres jóvenes que entendemos eran cuando Cain cometió asesinato.

Ahora, si esta postura no nos satisface porque quisiéramos apegarnos a la más estricta interpretación del texto, y concluir en que solo luego de haber procreado a Set fue que Adán y Eva continuaron teniendo hijos e hijas, aun así no sería imposible entender que Caín solo le llevaba a Set algunos años, y que de las hermanas de Cain y Set debió haber salido la esposa del primero, y de cualquier otro varón de la tierra. Recordemos que el promedio de edad eran 900 años, suficientes para que varias generaciones surgieran antes de que la primera se extinguiera.

En definitiva, lo que no existe es lugar para pensar en una raza extra-Edénica, o pre-Adámica como suele referirse. Malaquías nos revela que Jehová Dios creó a solo uno, habiendo en Él la capacidad para hacerlo de otra manera, habiendo en Él la capacidad para crear a una multitud: ¿No hizo él uno, habiendo en él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Porque buscaba una descendencia para Dios (Mal 2:15), y de este primero y único hizo a la segunda persona, Eva (Gen 2:21-22); y de los descendientes de ambos fue poblada la tierra y la historia. Caín, por tanto, tomó por mujer a alguna hermana, a alguna sobrina o a alguna sobrina-nieta, todas descendientes de Eva, su madre.

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5 may. 2016

Obediencia y Honra (Efe 6:1-3)

Efe 6:1-3 Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. 
LOS FUNDAMENTOS
Obedecer y honrar a los padres.  Este es el clamor constante hacia los hijos para obtener un nivel mínimo de atención y sujeción a la autoridad que Dios ha puesto sobre ellos.  Pero en repetidas ocasiones perdemos de vista el trasfondo bíblico que posee este llamado, y llegamos a creer (al menos nuestros hijos lo creen...) que es un clamor muy de los padres, en busca de preservar generación tras generación el nivel de autoridad sobre toda la raza humana que aun no alcanza la adultez.  Una gran conspiración para limitar la libertad y el derecho a la anarquía propia de un corazón que es rebelde por naturaleza.

La realidad es que no es así.  Esta instrucción a la obediencia y la sujeción a la autoridad paternal, así como el principio de honrar a nuestros padres, fueron establecidos desde el principio (Gen 1:28; 9:23), y fueron ratificados a la nación de Israel como parte de los Mandamientos que Dios reveló a Moisés. De hecho, es el quinto mandamiento del Decálogo (10 Mandamientos).

En adición a estos principios, la ley del pueblo de Israel instruía drásticamente contra la desobediencia hasta el punto de la muerte al hijo contumaz y rebelde (Deut 21:18-20).  Era necesaria una gracia mas efectiva que la de la ley para subsanar este mal.

LA PROMESA
La instrucción dada, por tanto, así por medio de la Ley y los fundamentos que vemos desde el Antiguo Testamento, como por medio de esta carta del apóstol Pablo a los Efesios, arrastra una promesa de longevidad y prosperidad sobre la tierra, según el orden y la voluntad permisiva de Dios sobre nosotros.  El simple hecho de una vida prolongada en este mundo no es la promesa en si misma.  Es suficientemente desalentadora la lista de aflicciones físicas relacionadas, sobre todo, con una salud que se desvanece en la misma medida que nuestra edad avanza.  Sin embargo, la promesa dada por Dios en relación a este mandamiento, el cual no solo aplicaba al pueblo de Israel de manera particular sino que Pablo se hace eco del mismo para hablar a la iglesia de hoy, se hace evidente por medio de la voluntad de Dios en sostenernos y preservarnos.

Toda persona nacida de nuevo por la fe en Cristo verá largos días caracterizados por la mano soberana de Dios sobre sí, será llamado bienaventurado y todo lo que hace prosperará.  Cumplir los mandamientos de Jehová, aunque no representen una promesa de bendición extendida sobre nosotros, es en sí mismo una bendición que nos conforma a la imagen de Cristo, el Hijo obediente por excelencia, y sobre el Cual ciertamente estuvo la mano de Jehová.  Es en Cristo en quien, de manera suprema, tenemos ejemplo de este mandamiento, ya que Él honró y obedeció al Padre en todo.  No obstante, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento; y al poner su vida en expiación por el pecado, verá linaje y vivirá por largos días, tantos como la perfecta obediencia y honor dados al Padre le concedan eternamente, por lo que la voluntad de Jehová será en su mano prosperada (Isa 53:10)

EL BENEFICIO DE LA INSTRUCCIÓN
Sin reparar en la promesa del mandamiento, tan solo la instrucción significa un beneficio incalculable para el buen orden y la comunión armoniosa de las familias.  Es imprescindible el reflejo de la autoridad del Padre celestial sobre Su Hijo Unigénito en las familias que viven conforme a Su voluntad.  El orden de obediencia y sujeción en las familias tienen un efecto directo en:
  • La sociedad y todos sus estamentos legales (leyes de tránsito, leyes impositivas, etc.)  Quien no obedece padre y madre es difícil que se someta a la obediencia a terceros.
  • En mis relaciones con los demás, pues me permite reflejar un carácter humilde ante otros; y como "honrar honra", nos permite igualmente ser considerados dignos de honor.
  • En nuestras familias, definiendo una relación caracterizada por el respeto, el amor, y el beneficio de los demás antes que los nuestros propios.

Que el padre y la madre mismos entiendan que la instrucción no les coloca en una posición de autoritaria supremacía sobre los hijos es igualmente necesario para que todos nos entendamos sujetos a la voluntad de Dios: unos cumpliendo el papel de una autoridad que refleje a Cristo, otros sujetándose a dicha autoridad establecida por Dios. 

La experiencia demuestra, y la Palabra de Dios confirma, que el hijo desobediente es el hijo de corazón y actitudes necias.  Es el "necio" de Prov 12:15, contra quien se presenta al que obedece el consejo. Y acerca del necio la Palabra de Dios tiene ciertamente mucho que decir y mucho que explicar. Éste es dolor y llanto para la madre, y pesadumbre para el padre.  Éste es el hijo desobediente que no honra padre y madre.  No es entonces extraño que de él se diga que muere por falta de entendimiento (Prov 10:21).

La gracia necesaria, entonces, es la gracia que es en Cristo y Su cruz.  Esa que sobreabunda donde abunda el pecado, donde abunda la desobediencia, donde abunda la falta de honra a los padres.  Cristo y Su gracia que transforma.

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14 sept. 2015

Antiguo Testamento vs Nuevo Testamento

Las preguntas que surgen del análisis básico de las palabras suelen ser preguntas interesantes.  A veces, a fuerza de escuchar un término o expresión, nos acostumbramos a su significado convencional sin detenernos a investigar que hay detrás de las palabras.  Es el caso de las expresiones Antiguo Testamento y Nuevo Testamento.  Si las buscas, no podrás encontrarlas en la Biblia..! (Al menos no en la versión Reina-Valera 1960 tan utilizada por el pueblo de Dios hispanohablante).

Podrás encontrar expresiones sinónimas, pero no esas.  Cuando leemos en Las Escrituras las expresiones "Antiguo Pacto" (2Cor 3:14) y "Nuevo Pacto" (Lc 22:20) nos podemos preguntar entonces ¿Quién pactó con quién? ¿Qué pactaron? ¿En qué momento se llevó a cabo ese pacto?

Al margen de que podemos ver más de un pacto en el Antiguo Testamento, el que dio carácter oficial al convenio de Dios para con la nación escogida, y que repercutiría a todas las naciones, fue el pacto con Abraham acerca de que su descendencia heredaría toda la tierra, y quedaba representado por un medio físico que otorgaba la entrada a la «comunidad del pacto». Se llegaba a ser judío al nacer de padres judíos. Por tanto, todos los varones judíos eran circuncidados. La circuncisión no estaba limitada a los que tenían una verdadera vida espiritual interior, sino más bien se le exigía a todos los que vivían entre el pueblo de Israel. Dios dijo: «Todos los varones entre ustedes deberán ser circuncidados. … Todos los varones de cada generación deberán ser circuncidados a los ocho días de nacidos, tanto los niños nacidos en casa como los que hayan sido comprados por dinero a un extranjero y que, por lo tanto, no sean de la estirpe de ustedes. Todos sin excepción, tanto el nacido en casa como el que haya sido comprado por dinero, deberán ser circuncidados» (Gn 17:10-13).

La verdadera circuncisión es algo interior y espiritual. «La circuncisión es la del corazón, la que realiza el Espíritu, no el mandamiento escrito» (Ro 2:29). Es más, Pablo en el Nuevo Testamento explícitamente indica que «no todos los que descienden de Israel son israelitas» (Ro 9:6).  Pero bajo el nuevo pacto la situación es muy diferente. El Nuevo Testamento no habla de una «comunidad del pacto» conformada por los creyentes y sus hijos inconversos, así como parientes y criados inconversos que vivieran con ellos. En la iglesia del Nuevo Testamento lo único que importa es si uno tiene la fe que salva y ha sido incorporado espiritualmente al cuerpo de Cristo, la verdadera Iglesia. La única «comunidad del pacto» de que se habla es la Iglesia, la comunión de los redimidos.

Pero, ¿cómo llega uno a ser miembro de la iglesia?  Los medios de entrada a la Iglesia son voluntarios, espirituales e internos.  Uno llega a ser miembro de la verdadera Iglesia al nacer de nuevo y al tener fe que salva, no por nacimiento físico.  No viene por un acto externo, sino por la fe interna en el corazón.

En estos y muchos otros contrastes vemos la distinción que Pablo enfatiza entre el antiguo y el nuevo pacto. Los elementos físicos y actividades del antiguo pacto eran «una sombra de las cosas que están por venir», pero «la realidad» se halla en la relación del nuevo pacto que tenemos en Cristo (Col 2:17).

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“Doctrina Bíblica.  Enseñanzas esenciales de la fe cristiana”, W. Grudem, pgs. 381-382

20 may. 2015

Ouija en otra versión...

El juego aparenta inofensivo, y mas de un profesor ha pensado que los alumnos están ocupados en algún experimento de física al tratar de equilibrar dos lápices sobre la superficie de un papel.  Se conoce como "Charlie-Charlie", y se ha popularizado en medio de las escuelas y colegios, motivados con seguridad por algún video en internet que ha comenzado a promocionar (o recordarnos) su uso.  El juego no es nuevo.  Pareciera provenir de tradiciones mexicanas en donde se juega con un arreglo de seis lápices e involucra lo mismo: la invocación de espíritus para que respondan preguntas durante el juego.  En realidad no es mas que otra forma de la Ouija.

La Ouija es una tabla de madera, con letras, números, y símbolos; y respuestas básicas como "SI", "NO", "ADIOS", etc; y desde los años 1800 se usaba para fines ocultistas.  Muchas historias y testimonios se han escuchado en torno al uso de este juego, a pesar de lo que la Biblia dice acerca del uso de cualquier artefacto que nos acerque a lo oculto:
Lev 19:31  No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios.

Deu 18:10-12  No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, (11) ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. (12) Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti.

Isa 8:19-20  Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿consultará a los muertos por los vivos? ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido. (están en oscuridad, la luz de Cristo no les ha resplandecido aún)

Gal 5:19-20  Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, (20) idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,

El tema con estos mal-llamados entretenimientos es que apelan a una curiosidad por lo oculto, lo mágico, lo sobrenatural; sin reparar en el aspecto satánico detrás de todo esto.  Si pensamos en la ciruosidad que esto despierta en algunos podríamos entender la razón de tanto "Charlie-Charlie", pero cuando pensamos en satanismo inmediatamente se convierten en palabras mayores y pensamos en sacrificios de inocentes, derramamiento de sangre, posesiones inexplicables, daño físico, enfermedades mentales y hasta físicas...!

Si tu temías o respetabas a la Ouija porque habías escuchado su relación con el ocultismo y el satanismo, entonces también debes alejarte del jueguito de los lápices, y de cualquier otro que aparezca... porque aparecerán otras formas, para confundir a los hijos de Dios.  No somos llamados a ser simples, somos llamados a ser sagaces:
Pro 14:16  El sabio teme y se aparta del mal; Mas el insensato se muestra insolente y confiado.

Mat_10:16  He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas. 

Argumentos que refuten nuestra advertencia podrán haber muchos.  Te presento dos de ellos a continuación...  espero que no te identifiques con ninguno:

1.- "Yo no creo en eso... yo creo en Dios, pero no en el diablo.  Es mas, del diablo yo me burlo.  Para eso es que yo juego Charlie-Charlie, para demostrar que no es cierto y burlarme de ello"
No es sabio pretender burlarnos de las potestades espirituales.  De hecho, si quisiéramos burlarnos de ellas, entonces estamos admitiendo que existen.  La realidad espiritual en este mundo es tan real como Dios mismo.  Si decimos que no existen los espíritus inmundos y los demonios, entonces es complicado creer en la existencia de Dios mismo, pues Satanás fue creado por Dios (Eze 28:13, 15; Col 1:16).  Si decimos que Satanás y sus demonios no existen, estamos diciendo que Dios es un mentiroso.  Satanás tiene el poder suficiente para dañar a las personas, y sus ejércitos de espíritus inmundos ocupan las regiones celestes, el aire, y nos acosan.  Por algo Satanás es llamado el Príncipe de la Potestad del Aire (Efe 2:2)

La Biblia no queda muda en cuanto al poder que tiene Satanás.  Si esto no fuera cierto, o si a la Biblia le faltara la integridad y la seriedad que contiene, callara convenientemente ante la realidad de su poder, pero no lo hace.  Antes, nos revela que existe y es poderoso, junto a huestes espirituales que le acompañan, que cayeron en su pecado y fueron arrastradas a la condenación eterna junto con él:
Efe 6:11-12  Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.  (12)  Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

1Jn 4:2-4  En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios;  (3)  y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y éste es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo.  (4)  Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo. [dando a entender claramente que el que está en el mundo es grande, pero "mayor es el que está en vosotros", el Espíritu de Dios]

A pesar de toda la reveladora y cruda realidad anterior, la Biblia promete que los hijos de Dios no pueden ser dañados por el maligno:
1Jn 5:18  Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca. Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.

y si creemos esto, también debemos creerle a la Biblia cuando nos revela las instrucciones de Dios acerca de aborrecer lo que Él aborrece de Satanás, por lo cual nos manda a no acercarnos a sus trampas, aunque este no tenga potestad sobre nosotros para impactar nuestras almas.

En conclusión: si creemos estas verdades bíblicas, debemos también afirmar que Satanás existe, y por ende que tiene poder, que tiene un ejercito a su servicio, que no debemos acercarnos a él con curiosidad de conocer acerca de su poder o su persona, etc.
2Pe 2:10-11 y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores, mientras que los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor.

Jud 1:8-10  No obstante, de la misma manera también estos soñadores mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades superiores. (9) Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda. (10) Pero éstos blasfeman de cuantas cosas no conocen; y en las que por naturaleza conocen, se corrompen como animales irracionales.

2.- "Estas cosas no aplican para mi, porque yo no soy cristiano"
El Colegio Bautista Cristiano es Colegio primero y Cristiano después sólo en el letrero, pero la realidad es que ante todo, somos primeramente Cristianos, y luego, ahí mismo, pegadito, somos un Colegio.  Si tu declaras que no eres lo primero, sino que solo estás aquí por lo segundo, es preciso que entiendas que mientras estés en medio nuestro debes sujetarte a los principios y normas del Colegio, porque queremos que seas bendecido.  Justamente porque queremos que te vaya bien es que te advertimos sobre estas cosas.  Si no tienes a Cristo en tu corazón no estas capacitado para entender las cosas espirituales [1Cor 2:14], por lo que queremos que nos permitas ayudarte a entenderlas por medio de la Biblia.

Si tu respuesta es: "pero eso quien lo dice es la Biblia, y yo no creo en la Biblia"; entonces te desafío a encontrar un libro que diga lo contrario, que diga que "el hombre natural está capacitado para entender las cosas espirituales".  Ningún libro dice esto, y ningún libro aborda el tema como lo hace la Biblia.  No digo que no haya habido otros libros que intentasen explicar la relación entre lo humano y lo espiritual.  Mira lo que dice la Biblia sobre esto:
Hch 19:19  Asimismo muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros [de magia] y los quemaron delante de todos; 

¿Que quiere decir esto? Justamente que ante la incapacidad del hombre natural para entender las cosas espirituales, y en su rechazo de la verdad de Dios, el hombre ha buscado desde siglos atrás la forma de entender estas realidades, por medio de la magia, del oscurantismo, etc., pero la Biblia sigue siendo el único libro autorizado para abordar los temas espirituales, y estos siempre han sido de dos tipos: temas relacionados con Dios, y temas contrarios a Dios.

Estos juegos que aparecen de tiempo en tiempo, promocionados por el mundo, como "la ouija, charlie-charlie, etc.", son todos contrarios a Dios, porque ya Él ha dicho en Su Palabra que Él aborrece todo aquello que puede acercarnos a la potestad de Satanás.

Aléjate de este tipo de curiosidades y de juegos que no son inofensivos, sino que pueden acarrear grandes males a tu alma, a tu estabilidad emocional y a tu paz.  La paz con Dios es por medio de Cristo que puede obtenerse, no por medio de conocer el futuro ni ninguna otra información secreta para nosotros.

Justificados, pues, por la fe,
tenemos paz para con Dios
por medio de nuestro Señor Jesucristo;
Rom 5:1

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