10 nov. 2008

La Iglesia Evangélica contra el Concordato

Pocas veces siento tanta vergüenza como cuando leo o escucho sobre el debate planteado por algunos representantes de iglesias evangélicas en contra del Concordato vigente entre la Iglesia Católica y el Estado Dominicano. Ni siquiera cuando soy cuestionado acerca del destino de nuestros diezmos y ofrendas, pregunta que regularmente arrastra la reseña de un "fulano-de-tal", que era "pastor" de una "iglesia", y que un dia se alzó con el santo y la moneda. Ni siquiera cuando me cuestionan asi, porque a fin de cuentas el inmerecido honor de entregar con gratitud diezmos y ofrendas es un llamado no al mundo, no al feligrés dominical, religioso; sino al creyente hijo de Dios por medio de la fé (Jn 1:12), nacido del Espíritu, solo por medio del Cual puede entender ese llamado (1Cor 2:14).


Es una vergüenza ajena la que uno siente, tan indignante que a veces desearía no compartir con los tales el distintivo doctrinal de "evangélico"... Pierden completamente el enfoque estos personajes dedicados a cuestionar al gobierno acerca de su fornicaria relación con la Gran Ramera. ¡Que necio interés de participar de ella! Un ménage à trois repudiado por todos: los santos en Cristo, los religiosos católicos, el mundo expectador que se ríe y se burla nunca con tanta razón...
Ignoran (o desean ignorar) estos personajes la expresa instrucción divina en cuanto a la única fuente de sustento de aquel que ministra la Palabra: los santos y su ofrenda. En el contexto del Antíguo Testamento, esta instrucción fue declarada ley perpetua para el que es llamado a ejercer el sacerdocio sobre el pueblo. En Números 18:20-24 leemos:

"Y Jehová dijo a Aarón: De la tierra de ellos no tendrás heredad, ni entre ellos tendrás parte. Yo soy tu parte y tu heredad en medio de los hijos de Israel. Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de reunión. Y no se acercarán más los hijos de Israel al tabernáculo de reunión, para que no lleven pecado por el cual mueran. Mas los levitas harán el servicio del tabernáculo de reunión, y ellos llevarán su iniquidad (la del pueblo)*; estatuto perpetuo para vuestros descendientes; y no poseerán heredad entre los hijos de Israel. Porque a los levitas he dado por heredad los diezmos de los hijos de Israel, que ofrecerán a Jehová en ofrenda; por lo cual les he dicho: Entre los hijos de Israel no poseerán heredad."
(* explicación añadida)

¿No es acaso "estatuto perpetuo" delante de Dios? ¿No es el cristiano "nación santa y real sacerdocio" ante nuestro Dios? (1P 2:9). ¿No ejercemos hoy el sacerdocio espiritual por medio del ministerio de la reconciliación? (2Cor 5:18-21). Pues ahora resulta que estos "pastores" del rebaño no solo buscan heredad para sí, sino que la mendigan a las naciones como aquel que no tiene quien le sustente.

Aquel que ministra la Palabra de Dios a una iglesia que le es dada por medio del llamado pastoral, no solo es siervo de Dios, sino que está para ser siervo a tiempo completo, no interesado en los negocios de este mundo para de esta manera agradar a Aquel que le llamó por soldado. Por lo tanto, debe estar sujeto al sustento que su Dios y Señor le provea por medio de la iglesia, no otra fuente.

En Filipenses 4:10-18 el apóstol Pablo es vehículo de una nueva exposición de esos mismos principios que vimos del Antiguo Testamento:

"En gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado de mí; de lo cual también estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad. No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Sin embargo, bien hicisteis en participar conmigo en mi tribulación. Y sabéis también vosotros, oh filipenses, que al principio de la predicación del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir, sino vosotros solos; pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades."

Notemos como Pablo habla de "iglesias" participantes en el honroso ministerio de sustentar a los pastores y siervos de Dios. No habla de "gobiernos" o "reinados". Es mas, ni siquiera habla de individuos: habla de "iglesias", enfatizando el orígen fundamental del sustento de los santos: la provisión de Dios a través del cuerpo de Cristo.

El pastor y su iglesia hoy deben estar sujetos al mismo principio de contentamiento bíblico: "Teniendo sustento (de parte de Dios por medio de la iglesia)* y abrigo, estemos contentos con esto". (1Tim 6:8) Proceder de otra manera es vergonzoso y despoja de esa gloria a nuestro verdadero sustentador, por cuanto Él mismo fue quien declaró ser nuestra parte y heredad.

Si, en Cristo, apoyas esta causa: desiste ya. Lleva la honra a nuestro Dios considerando Su provisión la única fuente de tu sustento.

Gracia y paz a cada uno.

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© Por Santiago Peralta.
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5 nov. 2008

Turn of the century...

La década del '60 (1960's that is... just in case this article last a century) inició en Estados Unidos en 1963. La sociedad perdía su virginidad con la muerte de John F. a manos del sistema.

Hoy, al margen de los acontecimientos del 2001, que marcaron para siempre con profundas heridas el contexto norteamericano y global, somos testigos de un nuevo inicio que bien podría definir el curso de la historia política norteamericana en lo adelante: en medio de una delicada crisis económica y una política exterior minada por el desprestigio de la guerra en Irak, los Estados Unidos de America asume con mas desesperación que arrojo la oportunidad de un cambio a manos de un hijo del destino, Barack Hussein Obama Jr.

De padre africano, nacido en Kenya, y madre norteamericana, nacida en Kansas (estado que no conquistó electoralmente), Barack ha provocado comparaciones mesiánicas (algunas no tan positivas: hay quienes le han estigmatizado de anticristo...!), por el inmenso carisma que irradia no solo en el territorio doméstico sino también en el escenario internacional. McCain llegó a acusarle de "celebridad", pretendiendo con esto socabar la percepción del electorado, y le hizo tanto bien como que Hillary dijera de el: "habla en poesía, yo gobernaré en prosa", buscando ridiculizar la retórica del senador por Illinois.

Obama personifica el liderazgo pensante, con una propuesta libre de desenfrenos y excesos, que ha afrontado las implacables críticas con entereza, lo que le permitió redirigir las acusaciones sobre el parecido de su nombre con el de Osama al electorado mismo, resaltando la inteligencia del pueblo norteamericano por encima de señalamientos tan futiles.

Anoche mucho pueblo lloraba en el Grant Park de Chicago, llenos de la esperanza que enciende su discurso. Se espera mucho, porque hay mucha necesidad: mas que económica, de un liderazgo que conduzca a los Estados Unidos a retomar el sendero del progreso por medio del trabajo y la equidad, no el de la ostentación y el avasallamiento.

Se inicia un nuevo camino. Ya habrá tiempo para levantar la voz en contra de los derechos homosexuales y del aborto. Ya lo haremos cuando sea necesario, pero ahora también aplaudimos su escogencia.


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