16 may. 2008

Finalmente voté...

Sé que me pasaría. Siempre me sucede lo mismo: un desánimo y una peligrosa incapacidad de sorprenderme por la demagogia de nuestros líderes políticos que me lleva a un hastío social de tal magnitud, que termino pasando al menos la segunda mitad de cada uno de los últimos 3 o 4 períodos presidenciales declarando vehementemente que no voy a perder mi tiempo en una urna electoral. Sin embargo, cada vez claudico ante la responsabilidad que tengo como ciudadano. Ante el llamado a asumir una actitud colectiva coherente con lo que luego será mi derecho a reclamar, al menos platónicamente, el cumplimiento de demandas sociales mínimas.

Asi que voté. Y lo hice con la mejor intención de adherirme a un criterio lo más cercano posible al candidato ideal, con propuestas de valor orientadas a establecer la equidad y justicia requeridas para que una sociedad marche, si bien no perfectamente, por lo menos amparada en un marco de referencia de integridad y coherencia con las leyes establecidas.

La determinación anterior no fue fortuita. Mucho influyeron las circunstancias que el Señor fue manifestando a mi alrededor, como el que tuviera oportunidad de escuchar el mensaje Patriotismo y Elecciones, del pastor Oscar Arocha, en el cual describe la correcta postura del cristiano frente a las elecciones electorales en este viciado escenario socio-político.

Sugiero lo escuchen o descarguen el pdf que contiene el bosquejo del sermón. No podrán estar en desacuerdo. Se los garantizo.

Gracia y paz a cada uno.

La cultura antivalor


Un antivalor es una figura física (una persona) o conductual (una práctica) que caracteriza lo opuesto a los principios morales y correctos establecidos para una mínima regulación del comportamiento humano.

Sin embargo, al plantear a la sociedad misma como autora de los criterios que componen el esquema de valores, no resulta extraño entonces ver que en medio de una postmodernidad pragmática que nos corroe, los antivalores se conviertan en la referencia.

La generación actual, hastiada del vacío que no han podido llenar aquellos parámetros de rectitud conductual, se inclina por el esnobismo de aplaudir los antivalores, escudados en lo muy politically-correct que resulta la individualidad de criterios (luego abordaré este tema cuando me refiera a la magnifica obra del Dr. Lutzer, "Who are you to judge?").

Ver a una persona públicamente deshinibida de sus preferencias sexuales, confesa lesbiana, decir que contraerá matrimonio con otra mujer es suficientemente desalentador. Pero ver a todo un público, a toda una generación, a casi toda una nación aplaudir al unísono tal desenfado es completamente frustante.

El problema no es Ellen DeGeneres, o que se haya criado en el seno de una familia disfuncional adepta a la cienciología-cristiana. Ni siquiera el problema es que sea lesbiana, porque si es por pecados, todos tendremos que dejar caer las piedras de nuestras manos. El problema que lastima es que hemos tirado a la basura el único compendio de normas absolutas que pueden regir al hombre: La Palabra de Dios, y ahora vamos por nuestros propios fueros... aplaudiendo lo necio y vil, llamándole bueno, tal como está escrito: ¡Ay de lo que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo! (Is 5:20).

El problema es que como sociedad no somos capaces de discernir sobre lo bueno y lo malo, porque hemos despreciado la guía escrita que dejó Dios en manos del hombre para dirigir su vida. Hemos despreciado la Biblia, unica instrucción objetiva verdadera que contiene y es, en si misma, la voluntad de Dios. No es de extrañar entonces tales comportamientos colectivos.

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© Por Santiago Peralta.
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12 may. 2008

Freedom of speech ?


It happened back in 2005. And it happened in the States, where there got to be a mysterious book, hidden somewhere, away from public consultancy, that clearly states what to say and what to not.

There was this elementary school bus driver that was fired after sharing some facts about embryonic stem cell research with students, and then encouraged them to tell their parents about it. Her name was Julianne Thompson, and she told students in November 2005 that embryonic stem cell research had not produced a single human cure in 23 years, echoing some article she previuosly read.

Some parents complained and school officials in Buffalo fired the driver.

Superintendent Thomas Ramming said employees are actually told that political and religious discussions should be confined to classrooms, where different viewpoints can be presented, but Thompson said there is nothing in her contract that prohibits her from expressing facts or opinions.

"I learned that free speech is definitely not free," Thompson said.

And I believe it would have happened the same if she'd been bold enough to approach one of the youngsters with the gospel, or would have dare to preach Christ to anyone in the bus, maybe showing them candidly about the creation, some majestic clouds or beautiful landscape... freedom of speech... peanuts...!

9 may. 2008

Como se llama la obra ?


Se abre el telón: Aparecen unos poquísimos que se benefician de las inversiones, negocios y latifundios en este pais (turismo recreativo e inmobiliario, importaciones al margen de regulaciones impositivas, licorerías, etc, etc...) Se cierra el telón.

Se abre el telón: Aparece ahora el segundo grupo, quienes solo se parecen al primero, pero estos no tienen nada, solo astucia y deshonestidad. Está compuesto por tres sub-grupos: los políticos, los curas y los militares. Los bufones de la corte. Estos se creen y hacen creer al público que tienen el poder, y en verdad son utilizados por los de la primera escena para implantar el "orden" y mantenernos a todos bajo el engaño de que vivimos en un país, cuando en realidad se trata de una tragicomedia. Se cierra el telón.

Se vuelve a abrir el telón: Aparece un reguero de gente, la inmensa masa pobre, buscavidas, busca-políticos, que se nutre del clientelismo y la demagogia del primer y segundo grupo de actores. Cada 4 años acepta del que le dé, y vota por el que le asegure una "botella", que son $30,000 ó $40,000 sin dar un golpe; porque hacen el "papel" de pueblo en este montaje, el papel de nación, cuando en realidad son la masa prostituida que no solo no le permiten entender que las cosas pueden ser de otra manera, a fuerza de nula inversión en educación; sino que no quieren que las cosas sean diferentes, porque igual consiguen para su "fría", su "bandera" tres veces al dia, su "reggaetón"... bueno, que con pan y circo tienen, aunque todo sea subsidiado por los actores de la cuarta, última y más triste escena... Cae el telón.

Se abre, entre llantos, el telón: Aparece, resignado, el cuarto grupo de actores. Profesionales, empleados privados, creen en un plan de gobierno aunque nunca tenga acceso a uno, no busca lo "dao", quiere vivir del fruto de su trabajo, en paz, en su casa, vivir de su preparación académica; responsables al final de la noche de pagar la cuenta: los mas altos impuestos para beneficio del primer grupo, de modo que puedan sacar una tajadita suficiente para sostener al segundo grupo, y este tiene el "deber" de mantener al tercer grupo, ya que le representa una herramienta útil cada cuatrenio y ha de tenerse lo mas contento posible. Se cierra el telón.

Cómo se llama la obra???

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